El equipo del presidente electo de Brasil, Luiz Inácio 'Lula' da Silva llegó a Brasilia para reunirse con representantes del mandatario saliente Jair Bolsonaro y así iniciar la transición de gobierno, en tanto se levantaban de a poco los bloqueos de carreteras hechos por seguidores bolsonaristas descontentos con el resultado del balotaje.

Los piquetes comenzaron a disolverse lentamente luego de que el propio Bolsonaro instó a sus seguidores a levantar los bloqueos que han afectado a gran parte del país en los últimos días.

Aunque se mantienen algunas manifestaciones, las protestas disminuyeron y los cortes en las carreteras perdieron fuerza, en momentos en que iniciaba la transición oficial de Gobierno, informó France24.

En tanto se concretan las primeras reuniones formales entre representantes de Bolsonaro y funcionarios de la Administración entrante, que asumirá el poder el próximo 1 de enero.

Con este objetivo, el equipo de 'Lula' arribó a Brasilia encabezado por el vicepresidente electo Geraldo Alckmin, encargado de coordinar la transición con la Administración entrante, quien llegó al Congreso acompañado del coordinador de campaña de la nueva Administración y varios legisladores del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).

Presupuesto

Uno de los primeros encuentros tuvo lugar con el senador Marcelo Castro, del Movimiento Democrático Brasileño, responsable del proyecto de presupuesto para 2023.

El Congreso tiene plazo hasta el próximo 17 de diciembre para aprobar un proyecto de ley de gastos para el próximo año con aportes de la nueva Administración.

"Tenemos una agenda apretada y es complicado (…) Es más fácil si el nuevo Gobierno propone algo", aseguró Castro a la prensa local antes de la reunión con Alckmin.

El tema presupuestario es una de las prioridades y desafíos que deberá abordar el nuevo Gobierno de izquierda.

El presidente de la Cámara de Diputados, Arthur Lira, aliado de Bolsonaro, es quien supervisa el denominado "presupuesto secreto", un mecanismo creado durante la Administración saliente que permite al Congreso y al Ejecutivo eludir los techos presupuestarios. Destina así miles de millones para financiar los proyectos de los legisladores.

Esa medida fue duramente criticada por 'Lula' durante su campaña, al asegurar que agotó los fondos para necesidades sociales clave y prometió ponerle fin.

Piquetes

Esta mañana, más de 850 protestas se habían disuelto. Los manifestantes mantenían los bloqueos de carreteras, ya sea de forma parcial o total, en 76 lugares, en ocho de los 26 estados que componen el país.

Medios internacionales remarcaron que era una disminución notoria, frente a los 126 cortes en vías que se registraron previamente, según datos de la Policía Federal de Caminos, encargada de proteger las vías terrestres.

De los 13 bloqueos completos, la mayoría se encontraban en el estado de Santa Catarina, en el sur del país, agregaron las autoridades.

Desde el domingo por la noche, cuando en casi todos los estados de Brasil empezó esta forma de protesta liderada por camioneros leales a Bolsonaro y calificada como golpista por sus detractores, la PRF disolvió 776 puntos, algunos con el uso de gases lacrimógenos y balas de goma. 

Los hinchas de equipos como el Atlético Mineiro y Corinthians ayudaron a romper los bloqueos para no perderse los partidos del 'Brasileirao', la liga brasileña.