El Banco Central Europeo subirá las tasas de interés tanto como sea necesario para reducir la inflación subyacente, aunque el ritmo podría desacelerarse desde fines de año, dijo una de sus autoridades, Francois Villeroy de Galhau.

Villeroy, que también es gobernador del banco central francés, dijo que el 4,8% de inflación subyacente en la zona euro, que excluye los precios de la energía y los alimentos, que están fuera del control del banco central, es demasiado amplio y elevado.

"Subiremos las tasas de interés tanto como sea necesario para bajar la inflación subyacente", dijo Villeroy al periódico holandés NRC. "Por cierto, esto tendrá un efecto positivo en los ingresos netos de los bancos; los bancos europeos son, por tanto, más sólidos de lo que algunos temen".

Los bancos europeos se han visto presionados en los mercados financieros en los últimos días por la preocupación sobre la salud del grupo suizo Credit Suisse.

Ordenamiento

Después de que el BCE subiera su tasa principal en 50 puntos básicos en julio y 75 en septiembre, Villeroy dijo que era importante que los próximos movimientos del BCE fueran "ordenados". Esto significa, según él, no sacudir los mercados ni endurecer las condiciones financieras de los hogares y las empresas de forma demasiado brusca.

Villeroy dijo que el BCE debería subir las tasas "sin vacilar, de aquí a fines de año" hasta el nivel en el que no estimulen ni supongan un lastre para la economía, que estimó en algún punto "por debajo o cerca del 2%".

Después de eso, el BCE se embarcará en una segunda etapa de su ciclo de normalización de la política monetaria, que, según indicó, será "más flexible y posiblemente más lenta".

"No digo que las subidas de tasas se detengan ahí, pero tendremos que evaluar de forma exhaustiva la inflación y las perspectivas económicas", añadió.