Repartido entre tres, el Premio Nobel de la Paz este año fue para activistas por los Derechos Humanos de Ucrania, Rusia y Bielorrusia tras la guerra en el país presidido por Volodímir Zelensky. El Comité Noruego eligió al Centro para las Libertades Civiles, la organización Memorial y el bielorruso Ales Bialiatski. 

Ya se entregaron los reconocimientos en distintas áreas. Ahora, desde Oslo, el equipo expresó que los ganadores del Nobel de la Paz este año "representan a la sociedad civil en sus países de origen" y "han promovido durante muchos años el derecho a criticar el poder y proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos". 

En contexto bélico, "han realizado un esfuerzo extraordinario para documentar los crímenes de guerra, los abusos de los derechos humanos y el abuso de poder. Juntos, demuestran la importancia de la sociedad civil para la paz y la democracia", según el comunicado de prensa del Nobel.

Con respecto a la guerra en Ucrania, la presidenta del comité, Berit Reiss-Andersen, aclaró que “este premio no va dirigido contra Vladímir Putin, ni por su cumpleaños (que es hoy) ni en ningún otro sentido, excepto por el hecho de que su gobierno, como el gobierno de Bielorrusia, representan un gobierno autoritario que reprime a los activistas por los Derechos Humanos."

El premio fue dividido en tercios

Quiénes son los ganadores del Nobel de la Paz 2022

Ales Bialiatski es uno de los iniciadores del movimiento democrático en Bielorrusia que emergió en la década del 80. "Ha dedicado su vida a promover la democracia y la paz en su país", anunciaron desde el comité noruego.

Fundó la organización Viasna en 1996 en protesta de las enmiendas constitucionales que le dieron al presidente poderes dictatoriales y brindó apoyo a presos políticos torturados y sus familiares. Así, su organización evolucionó como una referente en  Derechos Humanos y por ese motivo, fue encarcelado de 2011 a 2014. Ahora está detenido sin juicio desde 2020.

Memorial, "la fuente de información de mayor autoridad sobre los presos políticos en los centros de detención rusos" nació en 1987 en la entonces Unión Soviética. Es así, que la Corte Suprema de Rusia ordenó su disolución a fines de 2021 tras haber sido acusada como traidora a la patria reiteradas veces: fue catalogada como agente extranjero en su país, pero Memorial siempre se negó a esa denominación. 

Por su parte, el Centro para las Libertades Civiles, fue fundado en 2007 en Kiev, Ucrania. Ha sido un organismo que se posicionó globalmente al lograr que el país se afiliara a la Corte Penal Internacional. Durante la guerra en territorio ucraniano su labor fue registrar los crímenes de guerra.