La primera ministra del Reino Unido, Liz Truss, contrariando las promesas de su partido conservador para concretar la salida de la Unión Europea, busca aumentar la inmigración para cubrir las vacantes laborales e impulsar el crecimiento económico, informó The Guardian. 

Según el periódico, el Gobierno británico está discutiendo la eliminación del límite para los trabajadores agrícolas y los ingenieros de banda ancha, y planea modificar la lista de profesiones para las que falta mano de obra en un intento por llenar las vacantes. Se espera que Truss pueda disminuir los requisitos necesarios para obtener el visado, como el dominio del inglés, en algunos sectores para que más trabajadores extranjeros puedan llegar al país. 

Críticas

Sin embargo, la iniciativa de la primera ministra de suavizar las reglas de inmigración se enfrenta con críticas de algunos miembros del Gabinete. "El Gobierno va a tener que explicarles a aquellas personas que pensaron que éramos un Gobierno pro-Brexit que quiere frenar la inmigración por qué parece que estemos cambiando de táctica", señaló un parlamentario.

El Reino Unido se enfrenta actualmente a una aguda escasez de mano de obra. El mes pasado en el país se anunciaron 2 millones de vacantes, 40.000 de ellas para puestos de trabajo de enfermera y 100.000 de conductor de camión. Además, la industria agrícola pidió 30.000 visados adicionales para trabajadores estacionales.