El Gobierno español está trabajando en un impuesto "temporal" a las grandes fortunas que, al igual que el aplicado a las energéticas y la banca, entraría en vigencia el próximo año.

"Es un plazo de tiempo más que razonable" dijo la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quien defendió la necesidad de "pedir un mayor esfuerzo" a quienes tienen beneficios extraordinarios y ahora, "las mayores rentas".

Aunque la ministra no dió detalles sobre la futura tasa, aseguró que está centrada en gestionar la crisis "de una manera distinta", informó elEconomista.es

En este sentido, adelantó se trataría de una "fórmula general" y "las circunstancias dirán si es necesario prorrogarla", como en el caso de las energéticas y banca, cuyo impuesto tendrá una duración de dos años si recibe el visto bueno del Congreso.

Extensión

La ministra también mostró su intención de que el impuesto comience a regir a comienzos del próximo año, aunque "habrá que ver la tramitación", y tampoco reveló si se incluirá en los Presupuestos de 2023. Las cuentas "marcan el techo de gasto estructural", por lo que están incluidas las medidas extraordinarias aprobadas para hacer frente a las consecuencias de la guerra en Ucrania. En este sentido, anticipó que el debate sobre su prórroga se producirá en los meses de noviembre y diciembre.

Esta tasa sería diferente al actual impuesto de Patrimonio, que grava los patrimonios por encima de 700.000 euros -excluidos 300.000 euros de vivienda habitual-, cedido a las comunidades autónomas y que Madrid (y próximamente Andalucía y Murcia) bonifica en su totalidad. 

La medida anunciada por la ministra de Hacienda ya fue defendida por Podemos hace unos meses. Esa fuerza ingresó en el Congreso de los Diputados un proyecto de ley para crear un impuesto estatal sobre grandes fortunas, complementario al Impuesto sobre el Patrimonio, dentro del pacto de rentas planteado por el presidente Pedro Sánchez a raíz de la guerra de Ucrania.

Iniciativa

Podemos planteó un impuesto a las grandes fortunas, que consistiría en la creación de ocho nuevos tramos fiscales para los patrimonios de más de 10 millones de euros, y que fue rechazada por el Congreso en el mes de junio.

Los ocho tramos fiscales tendrían tipos marginales que irían desde el 3,6% (para entre 10 y 30 millones) hasta el 5% (para más de 150 millones). Los tramos se irían incrementando de dos en dos décimas y se aplicarían a intervalos de patrimonio de 20 en 20 millones.

Esta tasa tendría también en cuenta si el contribuyente tributa a través del Impuesto sobre el Patrimonio. En ese caso, el aumento de tipos sería inferior.