El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, aseguró que negociar con Estados Unidos no pondría fin a los disturbios que sacuden el país desde hace dos meses, ya que Washington siempre exigirá más.

La República Islámica vive una ola de manifestaciones desencadenadas tras la muerte, el 16 de septiembre, de Mahsa Amini, una joven kurda iraní detenida por la policía de la moral por supuestamente no respetar el estricto código de vestimenta que rige en el país.

Las autoridades consideran que las protestas son "disturbios" alentados por Occidente, en particular por Estados Unidos.

"El problema no son cuatro alborotadores en la calle, aunque todo alborotador, todo terrorista debe ser castigado (...). El campo de batalla es mucho más grande. El principal enemigo es la arrogancia mundial", dijo Jamenei, refiriéndose a Estados Unidos y sus aliados.

El líder supremo hizo estas declaraciones al recibir en Teherán a una delegación de jóvenes paramilitares, con motivo de la semana de los Basij, una milicia vinculada a los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán.

Exigencias

"Algunos nos dicen en los periódicos o en internet que lo único que hay que hacer para acabar con los disturbios, que empezaron hace unas semanas, es resolver su problema con Estados Unidos y escuchar la voz de la nación", dijo.

"¿Cómo resolver el problema con Estados Unidos? ¿Se resolverá el problema sentándose, negociando y obteniendo un compromiso de Estados Unidos?", preguntó.

"No. La negociación no resolverá nada", afirmó.

Según Jamenei, Estados Unidos exige que Irán abandone su programa nuclear, cambie su Constitución, limite su influencia dentro de sus fronteras y cierre sus industrias de defensa para poner fin a las hostilidades. "Ningún iraní puede aceptar esas condiciones", dijo.