La inflación en Alemania alcanzó en septiembre el umbral de 10,0% interanual, debido a la suba de los precios de la energía y los alimentos, agravada con la guerra en Ucrania, según los cifras provisionales publicadas hoy. El índice de precios al consumidor subió 2,1 puntos porcentuales interanual con respecto a la medición de agosto, según el instituto de estadísticas Destatis.

De su lado, el índice de precio armonizado, que sirve de referencia al Banco Central Europeo, fue de +10,9%. La institución monetaria está decidida a volver a situar la inflación de la zona euro dentro de su mandato, en el 2%, lo que ya le ha llevado a subir los tipos en dos ocasiones desde julio, en un total del 1,25%, y tiene previstas nuevas medidas en los próximos meses, informa Deusche Welle.

En detalle, los precios en Alemania siguen siendo impulsados por la actual explosión de los precios de la energía, causada por la guerra en Ucrania, con un 43,9% interanual en septiembre, mientras la sombra de una inminente recesión sigue preocupando a los economistas.

Más aumentos

La difusión de estos datos coincide con la presentación del informe de otoño de los principales institutos económicos del país, según el cual la crisis del gas lastra el desarrollo de la economía y que alertan de que en 2023 la "locomotora europea" no podrá escapar a la recesión, señala la agencia EFE.

Los técnicos contemplan un drástico aumento de los precios de la energía, alzas en los costos de la producción que llevan también a subidas en otros productos y a niveles de inflación que no se veían desde la década de los setenta.

Sus nuevos pronósticos suponen una drástica revisión a la baja respecto a los presentados en la pasada primavera, cuando se contaba con una recuperación tras la crisis global precipitada por la pandemia.

Cambio de hábitos

Estiman ahora que el crecimiento del producto interior bruto se situará este año en el 1,4%, mientras que seis meses atrás calculaban que se alcanzaría el 2,7 por ciento.

Para 2023 calculan una contracción del 0,4 %, frente al crecimiento del 3,1 % que estimaban aún en primavera.

Los consumidores alemanes han empezado a cambiar sus hábitos de compra debido al aumento del costo de la energía, según una encuesta publicada por la asociación comercial HDE el jueves. Un 46% afirma haber dejado de comprar ciertos productos como consecuencia de ello y un 60% indicó que aprovecha cada vez más las ofertas a la hora de comprar alimentos.