La Reserva Federal (Fed) no es la única que está endureciendo el crédito en Estados Unidos, ya que los bancos comerciales también lo están haciendo, lo que significa problemas para la economía más grande del planeta.

La proporción de bancos estadounidenses que endurecieron las condiciones de los préstamos para las medianas y grandes empresas y para los bienes inmuebles comerciales aumentó el último trimestre a niveles generalmente vistos durante las recesiones, según una encuesta de la Fed a encargados de préstamos publicada a principios de este mes y comentada por la agencia Bloomberg.

Las normas de préstamo para las tarjetas de crédito y otros créditos de consumo también se volvieron más restrictivas, a medida que la Fed subía las tasas de interés y las perspectivas económicas empeoran.

"El endurecimiento de las normas por parte de los responsables de otorgar créditos va de la mano con tasas significativamente más altas y una hoja de balance cada vez más reducida por parte de la Reserva Federal", dijo Joseph Lavorgna, economista jefe para EE.UU. de SMBC Nikko Securities America Inc. "Básicamente se refuerzan a sí mismos".

Gastos

Es probable que el mayor rigor de los bancos comerciales afecte la economía negativamente, ya que a las empresas y a los hogares les resulta más difícil obtener crédito y acaban reduciendo su gasto.

Entonces, si bien el crecimiento en los últimos meses de 2022 parece bastante sólido, "existe una probabilidad muy alta de recesión en los próximos trimestres", de alrededor del 75%, dijo Matthew Luzzetti, economista jefe de EE.UU. de Deutsche Bank Securities. Él ve una recesión a partir del tercer trimestre de 2023 que terminará elevando la tasa de desempleo al 5,6%, desde el nivel de octubre del 3,7 por ciento.

Luzzetti dijo que el endurecimiento de los estándares crediticios por parte de los bancos, y el impacto que tendrá en la economía, significa que la Fed podría no tener que subir las tasas tanto como temía para restringir la demanda y controlar la alta inflación. Él espera que el banco central eventualmente aumente las tasas a alrededor del 5%, desde su rango objetivo actual de 3,75% a 4 por ciento.

Pérdidas

Los bancos dijeron a la Fed que habían endurecido las normas de concesión de préstamos comerciales e industriales por diversas razones, entre las que se incluyen perspectivas económicas más inciertas o menos favorables y una menor tolerancia al riesgo. Un número significativo también mencionó la disminución de la liquidez en el mercado secundario para dichos préstamos y una competencia menos agresiva de otros bancos o prestamistas no bancarios.

El sector reservó 13.050 millones de dólares en el tercer trimestre para pérdidas crediticias previstas, frente a los 10.950 millones de dólares del segundo trimestre, según datos de S&P Global Market Intelligence. Fue el sexto trimestre consecutivo que aumentaron las provisiones para pérdidas crediticias, dijo S&P.

Mientras tanto, los estadounidenses continuaron tomando dinero prestado en el tercer trimestre para financiar sus compras, en un volumen mucho mayor al de igual período del año pasado, a pesar de una inflación cercana a sus máximos en 40 años.

En rojo

Los impagos también crecieron, informó la filial neoyorquina de la Reserva Federal, de acuerdo con la agencia France Press.

La deuda total de las familias estadounidenses ascendió a 1,65 billones de dólares en el tercer trimestre, un alza de 351.000 millones de dólares o 2.2% con relación a igual período del año pasado.

La cifra es 2.360 millones de dólares más alta que el registro de fines del 2019, antes de que estallara la pandemia, señala el organismo en un comunicado de prensa.

El saldo de las tarjetas de crédito, muy utilizadas cotidianamente en Estados Unidos, tuvo su mayor incremento en 12 meses, con una suba de 15% en el tercer trimestre del año sobre igual período del año pasado. Se trata de la mayo alza en dos décadas