El ministro de Hacienda de Brasil, Fernando Haddad, aseguró que la prioridad del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva es eliminar el actual déficit en las cuentas públicas, para lograr que el gigante latinoamericano vuelva a crecer a una tasa superior al resto del mundo.

En una sesión en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) dedicada a Brasil, Haddad dijo que el objetivo de las primeras medidas económicas impulsadas por Lula, incluso antes de asumir el poder el 1 de enero, es eliminar el abultado déficit fiscal del país.

El funcionario destacó que, tras ocho años seguidos de déficit primario en las cuentas públicas, Brasil necesita volver a gastar menos que lo que recauda para garantizar la estabilidad de la economía e impulsar el crecimiento.

"Si analizamos la serie histórica, lo que queremos es que los ingresos y los gastos vuelven al mismo nivel que tenían antes de la pandemia (de la covid), que eran del 18,7 % (del PIB). Si conseguimos volver a ese nivel, en dos años eliminaremos el déficit", afirmó.

Equilibrio

Además de las medidas ya anunciadas para aumentar la recaudación y reducir los gastos, dijo que una herramienta esencial para eliminar el déficit es la aprobación de una reforma tributaria que el Gobierno presentará al Congreso en los próximos meses y que espera que esté aprobada este año.

Explicó que dicha reforma busca crear un impuesto al consumo que simplifique el sistema tributario y modificar el impuesto sobre la renta para garantizar que los pobres paguen menos impuestos y que los ricos paguen más.

Afirmó que si el Gobierno consigue equilibrar todas las cuentas, Brasil volverá a crecer a tasas promedio del doble de la media mundial, como ocurría en los primeros mandatos de Lula (2003-2010).

Haddad recordó que el crecimiento promedio de Brasil en los dos primeros gobiernos de Lula fue del 4,0 % anual, muy por encima de la media mundial, que era del 2,5 %, y que tal expansión fue lograda "con justicia social y sustentabilidad ambiental".

Integración

También señaló que no se trata de una meta difícil para un país que es la duodécima mayor economía del mundo y que cuenta con abundancia de recursos naturales, aunque admitió que para ellos será necesario contar con apoyo político, principalmente para impulsar las reformas en el Congreso, y con apoyo de los líderes económicos.

Afirmó igualmente que la credibilidad de Lula a nivel mundial también permitirá que Brasil avance.

"Queremos la integración latinoamericana y contamos en la región con varios presidentes progresistas dispuestos a integrar las economías más que en el pasado", afirmó.

Aclaró que la nueva integración latinoamericana tiene que ser diferente a la del pasado, debido a que la región ya no cuenta con el "boom" de las materias primas, pero que es necesario que los países de la región se integren para atraer inversiones.