Las autoridades de Bahamas anunciaron el arresto de Sam Bankman-Fried, fundador de la quebrada plataforma de compraventa de criptomonedas y otros activos criptográficos FTX, tras una "notificación" de Estados Unidos sobre la presentación de cargos contra él y de cara a una posible extradición.

El fiscal general de Bahamas, Ryan Pinder, señaló en un comunicado que "como resultado de la notificación recibida y el material entregado con ella, se ha considerado apropiado que el fiscal general pida el arresto de Sam Bankman-Fried y que permanezca bajo custodia, en línea con la Ley re Extradición".

"En el momento en el que se haga una petición formal de extradición, Bahamas planea tramitarla rápidamente, en línea con la ley de Bahamas y sus obligaciones a raíz de tratados con Estados Unidos", resaltó Pinder.

La policía confirmó también su arresto y detalló que tuvo lugar "en su complejo de apartamentos, situado en Albany, Nassau".

"Fue arrestado en relación con varios delitos financieros contra las leyes de Estados Unidos, que lo son también según la ley de la Commonwealth de Bahamas. Fue puesto bajo custodia sin incidentes y comparecerá este martes, 13 de diciembre, ante un tribunal de Nassau", especificaron.

Por su parte, el primer ministro de Bahamas, Philip Davis, reseñó que "Bahamas y Estados Unidos tienen un interés común en hacer rendir cuentas a todas las personas vinculadas con FTX que puedan haber traicionado la confianza pública y violado la ley".

"Mientras Estados Unidos ha presentado cargos contra Sam Bankman-Fried, Bahamas seguirá sus investigaciones penales en torno al colapso de FTX, con la continua cooperación de las agencias legales y socios de regulación en Estados Unidos y otros lugares", dijo.

La oficina de la Fiscalía estadounidense en Manhattan señaló en su cuenta en la red social Twitter que "las autoridades de Bahamas han arrestado a Samuel Bankman-Fried a petición del Gobierno de Estados Unidos a través de una imputación sellada presentada por el Distrito Sur de Nueva York".

Colapso

 

FTX anunció a mediados de noviembre que había decidido acogerse a la protección del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de los Estados Unidos para llevar a cabo de manera ordenada el proceso de evaluación y liquidación de activos en beneficio de las partes interesadas. Así, explicó que el proceso de FTX Group incluye a FTX US, así como a la firma comercial Alameda Research y un total de 130 entidades afiliadas.

La solvencia de FTX había quedado en entredicho después de que su rival Binance decidiera dar marcha atrás en su intención de acudir al rescate de la plataforma, después de haber realizado la diligencia debida y ante la apertura de investigaciones por agencias gubernamentales en Estados Unidos.

Previamente, en una conferencia con inversores, Bankman-Fried, todavía consejero delegado de FTX, había cifrado en unos 8.000 millones de dólares (una cifra similar en euros) el agujero de la plataforma, incluyendo la necesidad de alrededor de 4.000 millones de dólares para que la firma pudiera mantener su solvencia.

Este exchange, hace algunos años, había creado su propio token llamado FTT. Es decir, algo relativamente similar a emitir acciones pero en el mundo cripto. Desde su máximo precio histórico llegando casi a los 70 dólares por unidad, el precio se ha desplomado a poco más de 1 dólar, provocando una caída de más del 97 por ciento.