La falta de abastecimiento de materias primas, el incremento del Índice de Precio al Consumidor (IPC) y la problemática de la importación de productos amenazan la temporada navideña. Hay cierto temor de que algunos juguetes y muchos otros productos no lleguen a tiempo para la campaña, una de las más importantes del año para el sector. Además del desabastecimiento, el factor "bolsillo" también incide al momento de hacer las compras: se cree que el ticket promedio será de $7.000, $2.000 más que el Día del Niño.

"Según los locales de jugueterías ya hay algunas ventas adelantadas, por ejemplo este último fin de semana fue muy bueno en ventas dentro de los locales. Vemos que los juguetes más buscados hasta el momento son las licencias internacionales como Gabbys Dollhouse, Paw Patrol, Pinypon, y la línea de Sonic. Hasta ahora, contamos con variedad y cantidad en stock para poder cumplir con la demanda, pero los productos más buscados son los que se van a agotar rápidamente dada la escasez de oferta" describió Cristina Caffaro, Marketing Manager de Vulcanita, uno de los principales players locales del mercado juguetero.

Por otro lado, también hay gran expectativas por iniciativas como los planes Ahora 12 y 18 y de la "Noche de las Jugueterías", promociones que se suelen concentrar entre la segunda y tercer semana de diciembre, buscan atraer a los consumidores con el objetivo de contrarrestar el menor poder adquisitivo de los salarios y además apoyar a las familias argentinas que priorizan el gasto para los niños y niñas siendo estos a los últimos que se priva de recibir un significativo obsequio.

Pese a los vaivenes económicos y la retracción del consumo, las perspectivas para el rubro de cara a la temporada navideña son optimistas. "De momento la expectativa, según lo que venimos viendo en tendencias de consumo es que sea similar a la del año pasado, ya que entre el alza de los precios, el menor poder adquisitivo, el faltante de algunos productos y el Mundial pareciera que la atención se podría centrar en otro lado. No obstante, seguimos trabajando para aportar lo mejor de nosotros en estas fiestas, después de unos años que resultaron complicados para la mayoría de los hogares argentinos." agregaron desde Vulcanita.

De esta manera, el sector juguetero encara el próximo año con varios desafíos y retos por superar para dinamizar sus negocios. Sin duda, las grandes problemáticas de estas empresas repercutirán, no solo en la ralentización para alcanzar niveles de venta pre-pandémicos, sino también en una subida de los precios que deberá asumir el consumidor final y que finalmente afecta a la sociedad en un aspecto tan importante como es el crecimiento y desarrollo de las nuevas generaciones que necesitan la alegría, diversión y estímulo que solo brindan los juguetes.