En constante riesgo ambiental viven los habitantes de la localidad bonaerense de Ensenada, como consecuencia de un sinfín de acciones contaminantes, entre las cuales se distingue la destrucción de la vegetación por obras públicas. Las mismas se llevan a cabo bajo el argumento de prevenir inundaciones, pero el efecto es absolutamente contrario dado que acentúa el peligro de posibles desbordes del río. En este contexto, dicho distrito ha sido catalogado como uno de los puntos más contaminados del país. Por esta razón, los vecinos denuncian un “ecosidio”.

Hablar de contaminación en Ensenada representa abrir un amplio abanico de factores, que la posicionan a dicha ciudad bonaerense quinta en el ranking de las más afectadas por el daño ambiental. A pesar de que sus atractivos y paisajes más destacados suelen encontrarse en los espacios verdes, como plazas, parques y principalmente la costanera del Río de La Plata.

Asi avanzan las podas.

Sin embargo, en los últimos tiempos, dichos sectores de esparcimiento han sufrido la pérdida de su esencia, con la pavimentación de los mismos, representando otra manifestación que atenta contra el medio ambiente en el distrito. En este sentido, la activista socio ambiental, miembro de la organización “Vecinos contaminados”, Natalia Penda, detalló que “a la Costanera la llenó de cemento, instalando un muro, tapando así humedales, y provocando la desaparición de playas y de la vegetación ”. Por esta razón, Natalia pensó que “hay un empleo excesivo de la obra pública argumentando para evitar inundaciones en un lugar que nunca la hubo, porque el río nunca se desbordó. Ahora de esta manera, desapareciendo el junco, sí va a avanzar la crecida porque no tienen obstáculo natural, y el río va a seguir otro curso y desbordar por otros lados”.

Por si fuera poco, los mismos ambientalistas reconocen que “la tala es descomunal, están violando la ley de arbolado permanentemente público”. Justamente esta deforestación no sólo provoca un daño severo en el medio ambiente, cambiando su fisonomía al extremo, sino también desencadena una amenaza para la salud de los habitantes, porque constituye un resguardo frente a diferentes focos de contaminación.

Ante semejantes muestras contra la naturaleza del distrito, Natalia Penda sentenció que “estamos frente al intendente más ecosida de la provincia de Buenos Aires, por el tratamiento que se le da al ambiente. Además no hay acciones de remediación, sino que extraen la vegetación que permite purificar el aire, y para amortizar la lluvia de hollín que tenemos, sumado a la contaminación del río, y las obras que se hacen sin evaluación ambiental”.

Un argumento elocuente respecto al presente cada vez más contaminante que padece toda Ensenada.